El reparto a domicilio es una parte muy importante de nuestras vidas y también de los videojuegos. Raro es el título que no te propone en algún momento transportar una mercancía o a personas del punto A al punto B. En Tom the Postgirl dicho reparto es la pieza fundamental y el hilo conductor de la historia.
Parte del encanto de Tom the postgirl es la sorpresa y el descubrimiento a lo largo de la aventura. Podéis estar tranquilos porque no vamos a desvelar nada que os estropee la experiencia. Las imágenes que pondremos son directas del kit de prensa así que están más que aprobadas por sus autores.
La aventura comienza pidiendo el trabajo en la Oficina de Reparto. Dado que el estudio es francés quiero pensar que seremos parte de La Poste, pero no puedo garantizar. Allí nos darán nuestro uniforme reglamentario, el chubasquero rojo, y nuestra primera ruta. Y comienza nuestro período de prueba laboral.

Al menos tenemos un plano para saber a dónde tenemos que ir.
Tenemos nuestro chubasquero rojo, un saco de paquetes (ho, ho, ho) y un maravilloso plano de la zona. Podemos hacer las entregas en el orden que queramos, tenemos libertad total en este aspecto. Una vez lleguemos al destino, pasamos a una vista lateral que es donde podemos explorar y conocer a los habitantes del pueblo.
Este juego utiliza el verbo conocer en un sentido muy amplio, porque no se trata de hablar con los vecinos sino de cotillear agresivamente sus vidas. Mirar por las ventanas, revisar sus jardines y ya entregar el envío. Aunque también tenemos la opción de revisar el interior de los paquetes, porque la curiosidad será la que mató al gato, pero también es la que nos hizo salir de las cavernas, a ver qué había fuera.

La eterna lucha entre el bien y el mal presentada en forma de decisiones difíciles.
Además de enterarnos de todo lo que se cuece en casa ajena, también podremos hacer una serie de travesuras e integrarnos en la vida social a base de solucionar problemas, sí también podemos ser buena gente. Todo el juego es una serie de puzzles y/o decisiones, un concepto similar al de las clásicas aventura gráficas, o a otros juegos como Felix the Reaper. Y no tenemos acciones equivocadas, no nos vamos a quedar atascados ni vamos a morir. Explorad sin miedo y tocad las cosas sin remordimientos.
El punto fuerte de Tom the Postgirl es el humor. Una serie de situaciones disparatadas, de contrastes inquietantes y de reacciones inverosímiles. Eso sí, es un juego francés y el humor tiende a ser francés también. Quizá haya a quien no le guste o no lo disfrute, pero nosotros nos lo hemos pasado muy bien.

La mecánica de llamar a la puerta es simple pero adictiva.
Tom the Postgirl tiene todos los puntos para ser un gran juego. Un guion interesante, un humor que siempre te sorprende y unas mecánicas sencillas que se hacen muy jugables. Los gráficos cumplen de sobra y acompañan, junto a la música, todo el viaje. Pero, y es gran pequeño pero, el juego es muy corto. No llega a dos horas, y queríamos más. Reconocemos que la historia cierra bien, y que a veces para alargar los juegos hay estudios que abusan de mecánicas repetitivas, pero en este caso nos ha faltado contenido.
Se agradece que el juego se pueda jugar casi en cualquier PC del mundo, una CPU con gráfica integrada del año 2015 ya es suficiente para ejecutar Tom the Postgirl. Saldrá en PC, Mac y Nintendo Switch. Tras haberlo jugado, creo que se merece una versión para dispositivos móviles también.
Jugad Tom the Postgirl si queréis pasar un buen rato y ser un poco malvados. Por desgracia, tenemos que insistir en su brevedad.
Versión analizada: Clave cedida por Oopsie Daisies para Steam