

Los arcade sticks, como el Razer Panthera, han ido ganando en popularidad gracias a que los juegos de lucha se han puesto de moda al aumentar en atractivo y jugabilidad en estos últimos años. “Tekken 7”, “Dragon Ball FighterZ”, “Street Fighter V”, “King of Fighters XIV” o “Super Smash Bros.”, entre otros, están siendo capaces de bombear seguidores, competidores y espectadores online fieles tanto a diario, como en los eventos señalados internacionalmente durante el año (por ejemplo el EVO).
Allá por el año 2013, Razer lanzó su primer stick arcade, Atrox, para Xbox 360 únicamente. A pesar del problema que suponía el no poder usar el periférico en PS4, muchos usuarios, debido a la calidad del stick, decidieron personalizarlo (lo que se llama modding) para poder utilizarlo en su consola favorita. En el año que nos ocupa, 2018, Razer lanza al público un stick arcade que nos ha parecido de auténtico lujo (ahora veréis por qué), compatible con PS4, PS3 y PC.
Pero, como siempre hacemos, vamos a empezar con las especificaciones técnicas y el precio:
Y, una vez descritas sus características, vamos a por el análisis puro, ya que sobrepaso las 100 horas de uso en este último mes con el Razer Panthera.
El stick arcade que nos ocupa hoy brilla en lo fundamental, tanto para el usuario medio como para el profesional, que es en el apartado del bajo input lag y la precisión. Si somos capaces de repetir de la forma más precisa y temporizada posible, el stick no nos fallará. Hay que prestar mucha atención a este detalle, ya que el input lag en los videojuegos es muy importante, debido a que es el tiempo que pasa desde que cometemos una acción y la consola/PC lo detecta.
En este caso inicialmente, el Razer Panthera tenía un ligero input lag extra (queremos destacar que esto es especialmente molesto en videojuegos donde los reflejos y la capacidad de anticiparse a los movimientos del otro es vital), debido a un problema de firmware, que la compañía atajó rápidamente hace unos meses, siendo ahora perfectamente fiable en cualquier contexto.
En ningún momento, durante las muchas horas de uso, he podido apreciar un mal funcionamiento en cuanto a input lag se refiere, siendo una de las experiencias más precisas que he tenido hasta ahora con ningún stick arcade tope de gama (y ya van unos cuantos en mi haber).
El diseño del stick de base cumple, pero resulta aún más atractivo si os hacéis con la edición Dragon Ball FighterZ, la cual trae una escena muy potente en vinilo donde aparecen Goku, Vegeta, Celula, Freezer y Buu, tal y como tenéis en la foto inferior.
En otro orden de cosas, uno de los puntos más fuertes del Razer Panthera es el abanico de posibilidades que ofrece de base para el modding, brindándonos la compañía americana un producto altamente personalizable, con un compartimiento de almacenaje muy generoso (nos caben un par de sándwiches con mucha chicha, para no desfallecer entre combate y combate) donde viene un destornillador, una bola del stick con diferente diseño y más cosas que ahora veréis.
La caja de botones se puede abrir de forma muy cómoda con un botón localizado en la parte central inferior, dando acceso a 2 botones de repuesto y a los cables del joystick y los botones ya ensamblados, por si necesitamos cambiar algo del mismo en cualquier momento, para lo que nos mandan además un destornillador especial para dicha tarea.
Algunos puristas o usuarios más expertos pueden objetar que la distancia entre el joystick y los botones es escasa, pero, sobre gustos no hay nada escrito, y en mi caso fue un problema menor que solucioné con la práctica continuada.
Son muy agradables de manejar los botones y sticks Sanwa que el Razer Panthera lleva, eso está claro, y las dimensiones de éste, comparadas con la de los otros sticks ligeramente más pequeños y tal vez más manejables a priori, no entorpecen en absoluto. Es más, da seguridad y estabilidad tenerlo sobre las piernas, dada su parte inferior rugosa, que tan bien se agarra a las superficies.
La verdad que mi experiencia online con él ha sido inmejorable, siendo tal vez el entorno donde más difícil es encontrarse con sensaciones placenteras por el lag propio de nuestra conexión, del enemigo o del propio servidor. No he podido encontrarle fallas en este caso a las más de 120 horas de juego dedicadas a este stick. A pesar tener amplia experiencia con otros, podría considerarlo mi primera opción si de torneos presenciales se tratase.
Uno de los problemas que nos encontramos en el stick es que el cable USB, ensamblado en la parte frontal, a pesar de aportar seguridad el hecho de que sea atornillado (previniendo su desconexión) y con cierta profundidad de inserción, podemos golpearlo o doblarlo con relativa facilidad si jugamos cerca de alguna superficie rígida, al estar éste relativamente al descubierto. Otros sticks prestan mayor atención a este detalle y, o bien disponen de una oquedad más profunda donde insertarlo o hay algún otro embellecedor alrededor para evitar este detalle.
También hay que decir que los menos hábiles con la personalización de este tipo de periféricos necesitarán echarle más de un ratito a modificarlo con el destornillador, pero eso no es cosa del periférico, sino del usuario.
Para acabar este punto, y como he dicho antes, algunos usuarios pueden objetar que la distancia entre el joystick y los botones es escasa (aunque para mí no suponga ningún problema), así que en una futura revisión no estaría de más si Razer se anima a separarlos, aunque sea, unos milímetros.
Para los menos expertos en el mercado, los 230 euros que vale el Razer Panthera pueden parecer un precio elevado, pero es el rango de precio que suele verse en este tipo de periféricos, sobre todo en las gamas altas hoy en día. Tal vez al compararlo con otros modelos más pequeños y manejables, con componentes de casi o igual calidad y acabado, puede sufrir, pero sigue siendo una de las mejores opciones del mercado actualmente.
Razer quiere hacerse un hueco entre los gigantes de los stick arcade, y con este modelo nos demuestra que ha venido para quedarse, convirtiéndose además en uno de los productos favoritos entre los usuarios medios y los profesionales.
Para mí, si tuviera que darle una nota sobre diez, este Razer Panthera es un 9,5, porque es casi perfecto.