
Análisis de la MSI GTX 1660 Gaming X, potencia en la gama media
- 4 junio, 2019
- Chema Carvajal Sarabia
24,7 cm de largo, 845 gramos y dos ventiladores son los encargados de albergar y refrigerar 1.408 núcleos Cuda, 6 GB GDDR5 y un ancho de banda de la memoria de 192 GB/s. Hoy toca analizar la MSI GTX 1660 Gaming X, un gráfica modesta y potente
La buena gente de MSI nos ha mandado las nuevas gráficas de la gama media con las que Nvidia quiere revalidar la victoria que ya tuvo en la pasada generación, donde consiguió imponerse a AMD en cuota de mercado (actualmente la gráfica más utilizada por los usuarios de Steam en todo el mundo sigue siendo la GTX 1060). Por eso, con la MSI GTX 1660 Gaming X en nuestro banco de pruebas, vamos a comprobar que tal funciona este relevo generacional.
Como siempre hacemos, empezamos con las características técnicas de la tarjeta gráfica:
- Dos ventiladores de 100 mm cada uno
- Backplate de plástico
- 4+2 VRM (controladores de voltaje)
- Tres salidas Display Port 1.4, una salida HDMI 2.0b
- 8 pines de potencia
- Tamaño: 247 x 127 x 46 mm (ocupa dos slots)
- Peso: 0,84 Kg
- Consumo aproximado de 130W
La MSI GTX 1660 Gaming X se basa en la arquitectura Turing (a 12 nm FinFet), lleva el chip Nvidia TU116, posee 1.408 núcleos CUDA y va a una frecuencia de 1.785 Mhz (aunque luego veremos que no es así, ya que se sube bastante sola). Tiene 6 GB de RAM GDDR5 a 8 Gbps y un bus de 192 bits de ancho de banda.
Después de varias semanas de uso diario, donde hemos trabajado y jugado con ella debido a que ha estado montada en nuestro ordenador principal, vamos allá con nuestro análisis en profundidad.
Una construcción premium para la gama media
En cuanto sacamos la MSI GTX 1660 Gaming X de la caja la sensación de calidad está presente. No podemos olvidar que se trata de una gama media destinada a los jugadores menos exigentes, pero eso no ha impedido a MSI darle un acabado bastante vistoso y de calidad.
Siendo bastante ligera, algo lógico porque no necesita de un gran sistema de refrigeración, se nota que estamos antes la gama alta de este modelo. Con dos ventiladores de 100 mm con tecnología TORX Fan 3.0 e iluminación RGB por toda la gráfica, a nivel visual impacta.

Una vez que desmontamos la gráfica vemos que tres largas pipetas de cobre atraviesan toda la tarjeta y son las encargadas de absorber el calor y repartirlo por los dos bloques de aluminio que hacen de disipador. Y parte la culpa de que sea tan ligera es que sus bloques de aluminio son pequeños y finos, pero suficientes, como ahora veremos.
En cuanto a los controladores de voltaje (VRM) en MSI han decidido poner una configuración de 4+2 más que suficiente para la energía que maneja la gráfica (apenas 130W). Gestionar ese voltaje debe ser tan poco demandante que el Backplate trasero, que suele ayudar a la refrigeración de estas piezas, sólo está de adorno (queda más bonita la parte trasera con un embellecedor que con todos los pines a la vista) y no va en contacto con la VRM a través de Thermal Pads que ayudan a la disipación del calor, como suele ser habitual.

Y antes de irnos de este apartado quiero destacar que el RGB que lleva la MSI GTX 1660 Gaming X está muy cuidado, con un diseño bonito y una gran personalización a través del programa Mystic Light.
Temperaturas y ruido
Llegamos a un punto clave, ya que más allá de lo primordial (los FPS), la temperatura y el ruido es algo también que tener muy en cuenta. Principalmente porque el rendimiento de nuestra tarjeta gráfica va a estar supeditado al completo por el calor que ésta haga, debido a que los procesadores se autorregulan y para alcanzar su máximo potencial (en este sector hablamos de hercios concretamente) necesitan ir frescas o irán bajando de frecuencias progresivamente para mantener la temperatura a raya.
A nivel de ingeniería en MSI han optado por una configuración con dos ventiladores de 100 mm que llevan el sistema de rodamiento TORX Fan 3.0, el cual promete más durabilidad y menor ruido. La verdad es que el caudal de aire que mueven estos dos ventiladores podrían refrigerar hasta gráficas mucho más potentes.

El doble bloque de aluminio, más el doble ventilador, consiguen mantener fresco el chip Nvidia TU116 sin mayor problema. A tope de carga y con un uso del 99% la GPU no hemos pasado de 66º. Esto con una torre abierta a una temperatura ambiente de 28º, todo hay que decirlo, la cual si bien no acumula aire caliente tampoco tiene un flujo de aire frío dándole directamente.
En cuanto al ruido podemos aseguraros que estamos ante uno de los mejores modelos del mercado y es gracias al buen trabajo de la tecnología exclusiva de MSI en sus ventiladores. Con un uso que no pasa del 70% en ningún juego, la gráfica apenas se oía por encima del disipador por agua que teníamos montado en el ordenador de pruebas, y eso que era una caja abierta donde los ruidos se oyen con más claridad. Así que sí, es muy silenciosa.
Rendimiento en videojuegos y OC en la MSI GTX 1660 Gaming X
Sé que estabais ya impacientes esperando este apartado, porque seamos sinceros, queremos ver FPS en los juegos, ya que es lo único que nos dice si merece o no la pena la tarjeta o si es el rendimiento que estábamos buscando.
Y aquí estamos para serviros. Como apunte avisaros que todos los videojuegos han sido testeados a una resolución de 1080p y con los gráficos a máxima calidad:
1080p | FPS Min | FPS Medios | Gráficos | Temp |
Overwatch | 62 | 73 | Épico | 66º |
Battlefield V | 59 | 78 | Ultra | 66º |
Warhammer: TW 2 | 15 | 31 | Ultra | 65º |
Forza Horizon 4 | 80 | 85 | Ultra | 62º |
*Las pruebas han sido realizadas con este equipo: i7 6700K (4.5 GHz), 16 GB RAM DDR4 a 2.600 Mhz, 500 Gb SSD Samsung, Placa Base ASUS Maximus VIII Hero, fuente EVGA 650W Plus Gold y una MSI GTX 1660 Gaming X.
Sin duda estamos ante unos números muy buenos para una gráfica de la gama media, que mejoran entre un 5/10% lo que teníamos con la GTX 1060 y por un precio más económico y consumiendo menos. Las pruebas las hemos realizado en 1080p (Full HD) en vez de en nuestros típicos 1440p (2,5K) porque entendemos que esta gráfica va dirigida a un público menos exigente, siendo esta resolución la más común entre los jugadores.

En cuanto a su capacidad overclock toca destacar que sin problema llegaba de casa a 1935 MHz, lo que es una buena velocidad contando que este OC es el automático, y que gracias a que no sobrepasa los 66º a tope de carga a través de las aplicaciones que consiguen overclockear un poco más el chip y las memorias (como son MSI Afterburner o EVGA Precision X1) sin mucho problema pudimos subirle la velocidad hasta los 2010 MHz sin aumentar mucho la temperatura (apenas 3 grados).
Conclusiones
Aquí llegamos al final del análisis y toca preguntarse si merece la pena o no hacerse con la MSI GTX 1660 Gaming X. Pues bien, esta gráfica con este ensamblaje está una posición privilegiada, porque en cuanto a materiales, calidad de construcción, ruido y disipación destaca. Así que no puedo ponerle ninguna pega.
Lo único que le podríamos achacar es que va demasiado equipada para un chip que apenas consume 130W, siendo innecesarios algunos elementos de los que presume. Pero, siendo sinceros, la parte estética vende y el modelo de MSI es de los más bonitos del mercado.
Si lo que estais buscando es una gráfica de gama media y vuestro presupuesto es muy ajustado, la GTX 1660 puede ser una opción muy buena, pero su mayor problema es que la GTX 1660 Ti está muy cerca en precio (algunos modelos sólo valen 20 euros más), y su hermana mayor es bastante mejor.
Sin duda, la MSI GTX 1660 Gaming X, con un precio oficial de 279 euros, presenta una gráfica muy bien construida y atractiva, que ha pasado nuestras pruebas de calor y ruido, por lo que si queréis una gráfica para jugar a 1080p y a 60 FPS sin problemas los próximos meses, este modelo de MSI cumple lo que promete: calidad y diseño.